Jóvenes y menopáusicas, las que más caen en fórmulas que usan cuatro de cada
cinco personas a régimen.
“Son salvajadas”. Así definió para Latinfemme las dietas milagro, nuestra especialista Pilar León. Para que cada vez menos personas caigan en trampas no sólo caras sino a veces peligrosas, queremos que la gente conozca con todo rigor qué es una dieta, y qué es lo que nunca deben hacer para perder peso.
Las mujeres jóvenes y las que rondan los 50 son las principales víctimas de los regímenes que proponen perder peso sin esfuerzo, en poco tiempo y sin riesgos. “Eso no existe”, añade, “el problema es que todos los años hay un iluminado, que se hace llamar doctor, en alguna universidad remota y que inventa una tontería sin fundamento científico ni nutricional alguno”.
León sostiene que estas dietas “no sólo tienen luego un efecto rebote brutal, con el que engordas mucho más de lo que perdiste sino que, además, la que no te destroza el riñón te arruina el hígado”. Los problemas a largo plazo pueden ser graves.
“Sólo hay una forma de adelgazar: comer menos y hacer más ejercicio, pero comer de todo y, en todo caso, bajo control médico”, dice León. El objetivo es que nadie más “pique” en las brutales dietas del durazno, la cebolla o la alcachofa como alimentos únicos. “El problema es que cuando alguien quiere adelgazar a toda costa, se pone una venda en los ojos”, añadió. En Estados Unidos, las dietas milagro ya son la primera causa de fraude.