Alcanzar el equilibrio en la vida se ha convertido, con toda la razón, en una necesidad. Equilibrio en todo: mente y cuerpo. Es tan malo dedicar la vida a producir dinero, como no hacer otra cosa que descansar. Es tan inútil hacer dietas eternas, como comer en exceso. Los extremos son malos. Aquí 15 maneras de encontrar el equilibrio.
1. Mente y cuerpo sanos y en igual grado de importancia. Así como es importante hacer ejercicio y cuidar nuestra alimentación, es bueno cultivar nuestra mente. Hay que tener tiempo para leer, para ir a cine, para descansar e inclusive, para cuidar nuestra vida espiritual.
2. Establecer prioridades. Cuando la persona entiende que NADA de lo que tenemos aquí nos llevamos al más allá, empieza a ver las cosas de otra manera. Así se entiende que no vale la pena gastar energía en una discusión tonta, cuando ese tiempo y energía los puede invertir en sus seres queridos. Compartir con la familia como si fuera siempre la última vez que la vamos a ver. Y, más que nada, entender que lo único que hace que la vida valga la pena vivirla son los recuerdos producto de las experiencias que nos permitimos gozar.
3. Equilibrar las cargas emocionales. Para poder reír hay que haber llorado, para poder disfrutar hay que haber conocido de cerca lo que es el sufrimiento. Hay que interpretar más bien como ciclos normales que TODOS experimentaremos alguna vez en la vida y entender que para encontrar ese balance, ese equilibrio, hay que experimentar lo uno para poder valorar lo otro.
4. Evitar los cargos de conciencia. Entender que nadie nació aprendido y que estamos precisamente en esta vida para equivocarnos las veces que sea, para levantarnos y evolucionar. No hay que torturarse ni darnos tan duro cuando las cosas no salen bien. Es más fácil aceptarlo cuando entendemos que es parte de la experiencia de vivir.
5. Zapatero a tus zapatos. Entender que todos no nacimos con talento y habilidades para todo. Más bien, aprender cuáles son esas cualidades que nos destacan entre los demás - todos tenemos alguna - y perfeccionarlas hasta convertirlas en propias. Es decir, no frustrarse porque no hacemos las mismas cosas bien, entender que todos somos maravillosamente distintos.
6. No envidiar. Más bien valorar lo que tenemos a nuestro alcance y luchar por hacer lo mejor de lo que tenemos a la mano.
7. No hacerle daño a nadie y proteger a los más cercanos. No hablar mal de nadie y tener como regla que si no hay nada bueno que decir de algo o de alguien, es mejor callar.
8. Devolverle al mundo algo de lo poco o mucho que nos ha regalado. Todo es un ciclo y todo se devuelve. Haz el bien sin mirar a quién. Si devuelves a la tierra con un espíritu ecológico y a la vez enseñas a otros a cuidar lo que tanto nos ha dado, habrá recursos naturales y vida por muchos años más. Así mismo, agradecer cada día lo que tenemos y compartirlo con los menos favorecidos.
9. No olvidar la parte espiritual pues eso es lo que somos. Un espíritu encerrado dentro de un cuerpo que se encarga de transportarlo. Mantener el espíritu motivado, optimista y positivo logrará además que nuestra experiencia de vida sea más bonita y enriquecedora.
10. Ser parte del cambio. Ser solidarios, permitir que las cosas nos afecten, nos duelan o nos alegren así no nos hayan pasado directamente a nosotros, sino a un ser querido. Es la diferencia entre ser espectadores o ser protagonistas de nuestras propias existencias.
11. Ser estrictos y de una sola pieza para algunas situaciones que así lo requieran y humanitarios y compasivos para entender todo lo demás.
12. Entender que NADIE tiene la razón absoluta. Que nadie es dueño de la verdad y que lo que sí hay son diferentes versiones y percepciones de la misma.
13. Una frase de Oscar Wilde: 'la gran tragedia humana la viven aquellos que saben el precio de TODO pero el valor de NADA'. Hay que valorar todo lo que lo amerita y aprender a desechar todo lo demás para aprender también a vivir más ligeros de equipaje y, ojalá, poder aspirar a subir algún día a un plano superior.
14. Amar todas las veces... Que el sentimiento aflore como si fuera la primera vez y no aferrarse a sentimientos como el odio, el resentimiento y la frustración. Vivir y dejar vivir y entender que nada dura para siempre.... ni siquiera la vida misma.
15. Otra frase: 'Vivir obsesionado con el cuerpo y con la salud posiblemente no logrará que usted viva más, es solo que se le hará mucho más largo y tedioso el tiempo que dure'. Hay que disfrutar de la comida, del deporte y saber descansar. El equilibrio está en buscar formas de disfrutarlo todo con moderación y sin irse a los extremos.
Por eso, el equilibrio está en entender que todo en esta vida, incluyéndonos a nosotros, es de paso; el amor y el dolor también.
Las dietas extremas
NO comer es igual de malo que atragantarse de comida. Es igual de malsana la anorexia a la obesidad. Ambas enfermedades atentan contra nuestra salud y contra la vida misma. Comer solo carbohidratos es igual de malo a ingerir solo proteínas, el cuerpo para encontrar un balance y un equilibrio saludables necesita de ambos grupos de alimentos.
NO comer nada de grasa es igual de malo a comer muchos fritos. Así como debemos evitar las comidas ricas en colesterol y en grasas trans, también es importante darle al cuerpo las grasas naturales que necesita para su normal funcionamiento. Esas mismas que encontramos en productos naturales como la leche, el aguacate, entre otros. Comer solo vegetales es igual de aburrido a comer solo carnes. En la variedad está el placer y en ocasiones, el equilibrio del cuerpo y la mente.
NO deje de desayunar en la mañana ni de cenar en la noche. Ambas comidas son igual de importantes. Eso sí, recordar que así como el desayuno es la gasolina del cuerpo para arrancar por las mañanas, es importante dejarle algo al estómago para que digiera durante la noche. Evitar eso sí, comidas pesadas y que el cuerpo no pueda asimilar rápidamente. Si quiere realmente adelgazar, es importante saber que el cuerpo necesita constantemente de alimentación pues siempre está funcionando por dentro.
¿Cómo comer balanceado?
Hay quienes dicen que no hay que combinar grupos alimenticios y por ello las dietas se basan en la repetición. 10 días solo piña, la dieta del arroz, la de la pasta, la de las proteínas, la de los carbohidratos y así nos pasamos la vida, creyendo que el secreto está en desbalancear el cuerpo y sin prever las graves consecuencias que normalmente surgen.
Lo ideal es comer de todo pero en raciones más pequeñas, si sufre de problemas de sobrepeso. Y cuidar lo que ingiere, así su metabolismo sea más rápido, para no dañar su salud así frente al espejo sienta y crea que se ve delgado. La forma no es lo que importa sino el fondo.
Esto lo único que indica es que para verse bien hay que estar bien por dentro. Por ello y también por placer, hay que comer de todo un poco, preferiblemente cosas saludables, porque es un hecho que el cuerpo, que está conformado por un poco de todo y para estarlo necesita consumir un poco de todo también.